Icefishfreedom comenzó con dos pescadores, una colección de mapas manuscritos de lagos en la montaña y una regla: probar cada agujeador y caña de pesca en condiciones reales antes de venderlos. Esa regla nunca cambió.
La colección es más grande ahora y el equipo creció. Pero nada más cambió: seguimos probando cada taladro en el hielo y toda la ropa térmica antes de que llegue a nuestro catálogo.
Un producto entra al catálogo solo después de haberlo usado en pesca en el hielo real, en temporada completa, en lagos de montaña y lagos bajo el hielo de todas las condiciones.
Nuestras expediciones de pesca en la montaña nunca superan doce pescadores, y en los lagos más exigentes apenas seis. Después de eso, dejas de ser un grupo y te conviertes en una multitud que asusta los pez.
Si un taladro de hielo no aguanta el frío o una cabaña en el bosque llega dañada, te lo decimos claro. Nadie quiere equipamiento que no funcione cuando estás en el lago bajo el hielo a -15 grados.